Una fiesta de cumpleaños fuera de lo habitual, hace que un niño la recuerde de por vida

un momento llegó mi hijo de una fiesta de cumpleaños muy al estilo de niños aventureros.

A esta fiesta solo fueron 3 niños más el festejado en donde la idea del cumpleañero era estar con sus mejores amigos para jugar al cine pero como campistas en el jardín de su casa ¿o al revés? ¿jugar al campista y tener un momento para ver una película bajo las estrellas?

Bueno, es una idea un tanto extraña porque lo campistas no ven películas (hasta donde sé) pero la idea fue recibida con emoción.

Así que sus papás, para darle vida a esta idea, les proporcionaron todo lo necesario para montar un campamento, cosa que ellos mismos hicieron con el apoyo del papá y después colocaron una manta en donde estarían viendo un par de películas entre sus aventuras como campistas. 

Obviamente estuvieron intercalando el concepto de campistas y una visita al cine donde las palomitas y las bebidas frías son las más buscadas.

Así que idearon la forma de mantener sus bebidas frías durante la tarde.

Toda la fiesta fue una experiencia para los muchachos porque, aprendieron a montar la casa de campaña, aprendieron a prender una fogata para asar sus propias salchichas y bombones.

Por lo que estaban más que entusiasmados por la idea y por sus logros.

Entre las actividades que tuvieron a demás de montar la tienda y la fogata fue el de recolectar ejemplares del jardín, desde insectos hasta plantas.

A este grupo de amigos les gustan los bichos y disfrutaron desenterrando y descubriendo algunos ejemplares.

Otra actividad en la que estuvo presente el papá fue que prendieron a usar la brújula.

Conocieron cómo guiarse con ella y entre una película y otra pudieron también identificar las estrellas con un telescopio.

El telescopio fue otra gran aventura para ellos porque lograron ver de cerca parte de nuestro gran universo, fue una actividad que también fue mágica para ellos.

Me compartió mi hijo que mientras veían la primera película, la comodidad del espacio la consiguieron al utilizar muchas almohadas y mantas, entre comer palomitas y agua de frutas fría.

Realmente fue una de esas fiestas para niños donde hubo muchas experiencias nuevas y en donde estuvieron en contacto con cosas no tan cotidianas.

Sin mencionar que para su corta edad, llegar de esa su primer fiesta entre amigos a las 12pm no era de lo más habitual pero, valió la pena.

Solo a las horas de la tarde cuando el sol comienza a ponerse es cuando el tema del cine era factible así como el uso del telescopio más tarde.

Sin embargo al estar en casa y con la guía del papá y las atenciones de la mamá del cumpleañero las cosas no podían ir mejor.

Mi hijo llegó cansado pero feliz y después de platicarnos todo lo que aprendió, vio y se divirtió en esta fiesta especial, cayó rendido con una enorme sonrisa de satisfacción en su rostro.

Después de esta experiencia, agradezco infinitamente a esta familia que les abrió y expandieron las posibilidades de hacer y conocer cosas nuevas en una tarde entre amigos.